Uno de los temas más manoseados en la literatura reciente, sin lugar a dudas, es el Holocausto. Existen miles y miles de publicaciones que han tratado y tratarán de desmenuzar y reflejar lo que significó ese trágico episodio de la historia de la humanidad. Por ello es común que entre los lectores se pierda el interés por leer algo más relacionado con este asunto, sin embargo “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl se cuece aparte.

Para darse una idea de la relevancia de esta pequeña obra –en extensión, no en calidad– basta mencionar que la Librería del Congreso de Washington la declaró como uno de los 10 libros de mayor influencia en América.

Autor: Viktor Frankl Editorial: Herder

Autor: Viktor Frankl
Editorial: Herder

Ya con ese dato lo demás sobra, pero para fines de este artículo hacen falta más palabras para invitar a los lectores a acercarse a Viktor Frankl.

El autor nació en Viena en 1905, donde estudió Medicina, con especialización en Neurología y Psiquiatría. Empezó a darse a conocer muy joven por su destacado desempeño como director del Departamento de Neurología del Hospital Rothschild. Aunado a su próspera carrera profesional, su vida personal florecía también, pues contrajo matrimonio en 1941 con Tilly Grosser y enseguida esperaban un hijo.

Parecía la vida perfecta, pero tan sólo un año después de casarse deportaron a Frankl –acompañado de Tilly y de sus padres– al campo de concentración de Theresienstadt, donde obligaron a su esposa a abortar a su primer hijo.

A sus 37 años de edad, en septiembre de 1942, el doctor Viktor Frankl dejó atrás su nombre para convertirse en el prisionero número 119 mil 104. De tener todo pasó a perder a su familia y a dedicar sus próximos tres años a trabajos infrahumanos en Auschwitz, Dachau y otros campos de concentración.

Este libro tan reconocido y con tantas traducciones da cuenta de la vida de un prisionero en un campo de concentración, pero desde un punto de vista psicológico y muy neutral. Esta posición alejada de los extremos es la que hace a “El hombre en busca de sentido” una lectura tan interesante y completa, ya que no pretende juzgar a nadie, no pinta de malos a los nazis ni de buenos a los judíos, sino que se limita a retratar lo vivido con cierto distanciamiento emocional, algo harto complicado para alguien que perdió a su familia a causa del nazismo. Sin embargo lo consigue y ahí está su gran valor, lo que ha colocado al libro dentro de la categoría de clásico moderno.

En cuanto al título, se refiere al esfuerzo del autor por analizar cómo los hombres que se han quedado sin nada, en la desnudez existencial, aun así pueden encontrar motivos para seguir de pie y sonreír.

Sin lugar a dudas es una lectura desgarradora, pero no pesimista. En medio de las crónicas de la vida diaria en un campo de concentración, se asoma un mensaje positivo. Les llame o no la atención la temática nazi, “El hombre en busca de sentido” les brindará enseñanzas valiosas sobre el comportamiento humano y por lo tanto les ayudará a comprenderse un poco mejor.