Autora: Jacqueline Zapata

Editorial: UAQ

Segunda edición, marzo, 2009

ISBN 13: 978-607-7740-00-1

$200.00

Autora: Jacqueline Zapata

Autora: Jacqueline Zapata

Saber científico y arte lector –en escenarios educativos es una obra de convicciones; extraño ingrediente en estos tiempo coléricos. Por un lado, convicción en una educación liberadora que más que enseñar deja aprender y por otro, convicción en un lenguaje organizador de mundos y valores; significados que se armonizan finalmente en el arte y la belleza. Esta es la mirada de Jacqueline Zapata sobre el saber científico: desvela las luminosidades del lenguaje escondidas en las ciencias y las infinitas posibilidades de encuentro que éstas puedan propiciar en los escolares. Así lo advierte: “apreciar el juego de posibilidades de sentido que advienen en el texto implica un permanente leer (…) Por lo demás, en aquel juego se imbrica otro que es propio lector. Él también prueba posibilidades de sentido”. Ante esta aseveración nos preguntamos: ¿dónde quedan las exactitudes, las neutralidades, las certidumbres y las previsiones tan caras a los pontífices de la modernidad? Desde su perspectiva, Zapata nos aclara: las obras científicas “no derivan de la actitud teórica que se dice propia del ‘sujeto’, su fundamento no es el llamado pensamiento científico, ni traducen ninguna realidad natural o razón realizada, tampoco corresponden a ningún artificio fenoménico”. Declaración audaz, sobre todo actual, de hoy y que supone un duro golpe a las categorías esenciales de la ciencia, oculta detrás de un proyecto social al servicio del mundo tecnocientífico. Desde tal proyección es comprensible la importancia que adquiere, para las instituciones, el aprendizaje de la ciencia, en cuyo proceso los escolares pasan a ser considerados un engranaje más de la maquinaria social.

Sin embargo, Zapata se encarga de recuperar la dignidad de los estudiantes y, por qué no, también de los maestros, cuando declara: “las obras científicas provienen de modos de proceder que tienen que ver con el libre discurso, con la autonomía del decir, con la libertad de las palabras desenvueltas en cada articulación que se da en el juego conjunto del leer y escribir”. Esta propuesta nos coloca, entonces, ante la oportunidad de elegir y decidir, probar posibilidades de sentido, transitar por caminos abiertos a la imaginación y a la creatividad, ejercicios clausurados hasta ahora en las prácticas escolares cotidianas.